Qué ver en Valencia en tres días

Recorre lo más cool de la ciudad sin dejarte nada

Si tu idea es visitar Valencia y dispones de tres días te damos las pistas para que aproveches al máximo este rato en la tierra de las flores, de la luz y del amor. Allá vamos.

Para el primer día reservamos el Centro Histórico de la ciudad. Empezamos con un desayuno al aire libre, que eso en Valencia es posible por lo menos diez meses al año gracias al anticiclón permanente que vivimos (los otros dos meses, a veces, también). El contacto con el sol siempre pone de buen humor y además es bueno para tu salud (con protección y moderación: bienvenida vitamina D). Para ese desayuno callejero tienes muchas opciones pero nosotros te sugerimos empezar en el Mercado de Tapinería, está en una recoleta plaza junto a la de la Reina y es un sitio que se sale de los cánones clásicos. Tiene dos terrazas muy agradables para tomarte un zumo de naranja (recuerda, estás en Valencia, estamos rodeados de naranjos por todas partes), unas tostadas o ya, directamente, un esmorçaret, que es la versión valenciana del brunch y que consiste en unos bocadillos escandalosamente ricos (y potentes), con su bebida, sus olivas y sus cacahuetes (aquí, “cacaus” en valenciano). Una vez ya te has puesto las botas llega el momento de pasear por la parte histórica de la ciudad. Un recorrido con lo más interesante debe pasar por sitios como el Mercado Central, la Plaza de la Virgen, San Nicolás, la Lonja, la Plaza Redonda, las Torres de Serranos y las de Quart. Dicho esto, puedes optar por hacer una primera toma de contacto con la ciudad a través del Menta Free Tour, que es el único recorrido de este tipo que te invita a entrar en San Nicolás y en el Museo de la Seda. Con esta visita podrás dar un paseo acompañado de un guía oficial que te irá contando historietas sobre la parte antigua de Valencia y que te permitiría poder tener una idea inicial de la situación para después elegir qué quieres conocer mejor.

Los frescos de San Nicolás.

Tras el recorrido habrás hecho hueco para un buen arroz. Estar en Valencia y no comer arroz debe estar penado por alguna ley local seguro. Tienes muchos sitios donde elegir y, sobre todo, muchos tipos diferentes de arroces. Aquí puedes ver una muestra representativa de lo que te vas a encontrar cuando abras la carta del restaurante.

Después de la comida necesitarás pasear y disfrutar de las primeras horas de la tarde, que en Valencia son muy agradables en esta época del año. Te sugerimos que te hagas un recorrido por dos lugares que no te dejarán indiferente, ambos relacionados con el pasado sedero de la ciudad, que fue muy potente y condicionó la existencia de todo un barrio, el de Velluters. Se trata de la Lonja y del Museo de la Seda, los dos edificios representan el poderío de un comercio, el de la seda llegada de Oriente por la famosa ruta, que tuvo muchísima importancia en Valencia. La Lonja es Patrimonio de la Humanidad declarada por la UNESCO en el año 1998 y el Museo de la Seda se ubica en un precioso edificio restaurado en 2016 por la Fundación Hortensia Herrero. Ver el museo es una experiencia muy agradable que se puede hacer con visita guiada, con un guía experto en arte e historia que te lo contará muy bien, o bien con audioguía a tu aire, disponible en cinco idiomas. Los dos edificios históricos están a diez minutos entre sí y vale la pena verlos.

Una visitante en una de las salas del Museo de la Seda.
Una visitante en una de las salas del Museo de la Seda.

El segundo día en Valencia lo reservamos para conocer a fondo la Ciudad de las Artes y las Ciencias y dar un paseo por la playa. Desde el centro puedes hacer un trayecto muy chulo hasta allí yendo por el antiguo cauce del río Turia, que actualmente es el Jardín del Turia. El paseo recorre paralelamente el trazado de asfalto que puedes hacer también en taxi o en bus. El camino por el río puedes hacerlo en bicicleta o caminando y es muy agradable. Consulta las opciones que te ofrece Menta Valencia, son muchas y variadas. Del macro complejo diseñado por Calatrava seguro que lo sabes ya casi todo: que ha sido escenario de películas futuristas (¡Hola George Clooney!), que es uno de los sitios más visitados etc etc. Vale la pena que lo recorras con calma, no verás a Clooney pero te lo pasarás muy bien.

Una visitante en una de las salas del Museo de la Seda.
Disney eligió la Ciudad de las Artes para convertirla en su “Tomorrowland”.

Cuando termines de ver el complejo de CAC toma rumbo a la playa, está muy cerca. Allí podrás dar un paseo junto al mar y cenar algo en los muchos locales que jalonan el paseo marítimo. Los hay de todos los gustos y colores pero todos mirando a la arena.

Terraza de Marina Beach
Terraza de Marina Beach.

El tercer día en Valencia bien vale una excursión a La Albufera, el lugar por excelencia del arroz, no en vano esta laguna de agua dulce está rodeada de arrozales y la tradición culinaria bebe de estas tierras. Una buena idea, depende de la época del año en que estemos, es dar un paseo por el centro de observación de aves del Saler, un sitio donde puedes ver todo tipo de fauna de la zona y pasear en pleno parque natural con lugares específicos de miradores. A continuación, todo apunta a que hay que comer un arroz suculento en uno de los muchos sitios que hay por el Palmar, por el Saler o por Pinedo. El paseo en barca es también una opción divertida. Como ves, todo gira alrededor de la Albufera. Y muy necesario: ver la puesta de sol desde el embarcadero de la Gola de Pujol. No te puedes perder las vistas desde allí ni los colores, son impresionantes.

Terraza de Marina Beach
Puesta de sol en La Albufera desde una de las tradicionales barcazas.